martes, 8 de mayo de 2012

Munchkin Cthulhu


Con el motivo de mi cumpleaños hace unas semanas atrás, he estado ausente como comenté en la anterior entrada. Pero eso no es lo más importante, sino que mi novia me regaló un juego llamado Munchkin Cthulhu, el cual era un juego que tenía ganas de jugar y tenerlo desde hacía más de un año. Pero estaba agotado.

Este juego es una versión más del juego Munchkin, que es archiconocido por los jugadores de mesa, por muchos amado y por muchos odiado, como todo lo que adquiere fama en esta vida. El caso es que ya había jugado muchos años atrás, con mi grupo de amigos al Munchkin normal, hasta machacarlo y aburrirnos de el, pero este traía algo nuevo...Sí, traía a Lovecraft y sus fantásticas historias, toda una parodia de esos relatos tan oscuros y dementes. 


La versión original del juego es un juego de cartas, en la que cada uno tiene un personaje, que lo va mejorando dándole una clase, armas nuevas o pociones, luchas contra monstruos, consigues tesoros y mientras por el camino vas puteando a los otros jugadores (he aquí la gracia del juego).

El juego trae una versión muy cómica, con el mismo sistema que el juego original, por lo que no aporta nada nuevo a primera vista, salvo la ambientación. Pero ahí no acaba la cosa, ya que hay un toque nuevo que revoluciona la forma de jugar. Dos diferencias significativas son: no hay razas para los personajes, pero si hay clases como siempre, aunque una de ellas es la que más importa y la que mas afecta al juego, haciendo que todo el juego gire alrededor suya. Esta nueva clase es el Sectario.


Bien presentada la clase nueva del Sectario, vemos que el resto son bastante apropiados para los relatos de estética Cthulhutesca, como pueden ser: Machacamonstruos, Profesor o Investigador, aparte del Sectario. Bueno, por lo tanto la forma de jugar difiere con la del juego original, en que si te toca la clase de Sectario, no podrás cambiártela salvo si te toca una carta especial y tendrás algunas maldiciones extras. Pero podrás ganar la partida si eres el único de los jugadores que tiene dicha clase, sin tener que llegar al nivel 10, que es la manera estándar de ganar una partida en el Munchkin.

Bueno creo que es un juego entretenido, tanto este como el clásico, del que tal vez hable más adelante. Con el Munchkin de Cthulhu podrás jugar partidas muy entretenidas y rápidas, por un precio de 20 euros creo que es bastante económico.
Luego existe otras dos expansiones del juego en español, de las cuales solo amplían cartas al mazo, así que...Cuando uno se aburra seguramente te pida el cuerpo más cartas.


1 comentario:

  1. Yo es que a este juego no le veo la gracia por ningún lado. Es todo azar, no se tiene ningún control ni estrategia durante la partida y rápidamente resulta repetitivo. Por no hablar de que la partida se puede alargar muchísimo.

    Vamos, a mi me resulta un sufrimiento jugarlo.

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