jueves, 23 de julio de 2015

Una familia de Tokio


Este mes caluroso me ha dejado sin ganas de ver películas, solo veía alguna serie como Juego de Tronos y poco más, pero tuve la suerte de encontrarme con esta película, que supongo que me llamó la atención principalmente por ser japonesa y luego le di la opción de que me sorprendiera. Después descubrí que detrás había una película costumbrista muy interesante de un director con una trayectoria bastante extensa.


Bien, la película trata sobre una pareja de ancianos que viven en una isla con poca población en el Japón más rural del siglo XXI, visitan a sus hijos a la capital y todo es diferente, las cosas han cambiado, la vida es más estresante, hay más población y no se sienten ubicados. Sus tres hijos son diferentes tanto en edad como en visión de la vida, cada uno interpreta un rol en la familia y en la sociedad, haciendo que los tópicos se afiancen con fuerza en los personajes que muestran la distancia que existe entre unos hijos y otros o con sus propios padres.


El desarrollo de la visita es diverso, ya que los ancianos visitan cada entorno de la vida de los hijos, la opinión de cada uno de ellos varía, la visión del anciano es diferente a la de la anciana y esto también enriquece la perspectiva del viaje. Por lo que tenemos una historia cotidiana que si no acabase en drama no tendría mucho más a simple vista.


Pese al final, creo que la aportación de la cultura japonesa está muy bien representada en el largometraje, tanto a la hora de exponerla con ese estilo tan pausado y paciente, como por la visión del choque generacional, la sociedad actual que ha engullido a una cultura tan longeva y con tanta personalidad. Me ha encantado, como admirador de todo lo japonés, me ha parecido un retrato muy bueno, una cinta con la que poder mostrar a alguien que no conozca la cultura japonesa actual, ya que es un espejo de esa sociedad.


Algo que también me ha gustado, debe ser porque llevo un tiempo sin ver anime, es que me ha recordado bastante a los que he podido ver a lo largo de mi vida o películas clásicas del cine nipón(El viaje de Kikujiro), no a la historia en sí, si no al personaje secundario que se encuentra de fondo en todas las historias importantes, a la familia cotidiana de Japón, algo muy agradable de observar, como si te sentases en mitad de la ciudad de Tokio a observar gente pasar, con sus vidas, sus historias, un cine costumbrista muy bien hecho.

No hay comentarios:

Publicar un comentario