Decir que el libro me ha
parecido mucho mejor que el anterior, supongo porque ya nos adentramos de lleno
en la vida de la sociedad Druchii y sus intrigas más oscuras. Pero todo ello
queda en segundo plano cada vez que aparece el elfo protagonista. Malus en esta
historia se muestra en todo su esplendor, un patán que si no fuese porque es
noble estaría muerto o seria el sirviente de otro, algo que me ha gustado,
porque basa toda su esencia y poder en su maquiavélica mente y su falta de empatía
con cualquiera que esté cerca suyo.
Malus esta vez tendrá que
tomarse en serio al demonio que lleva dentro, sí ese que en el juego le permite
hacer cosas impresionantes a base de apretar un poco más su alma...Pero en esta
historia es el inicio de uno de los tantos objetos que tendrá que conseguir
para volverse tan famoso como el Malus futuro que luego todos conocemos en
Warhmmer. El primer objeto especial tendrá que recuperarse de una isla llena de
piratas de Nurgle, guerreros apestosos y muy poderosos, algo muy complicado.
La historia ha estado repleta
de momentos épicos, momentos muy graciosos gracias a Malus y su inutilidad, la
cantidad de ricos personajes que amenizan todo y te enganchan en cada capítulo,
toda una maravilla de artistas de la mentira y el asesinato. Todo esto me ha
hecho pasar un buen momento leyendo el libro que ya tiene sus años, pero también
me ha dado ideas para crear mis bandas de Mordheim, ya que aparece el culto del
asesinato/sangre de Khaine, los corsarios Elfos Oscuros y los piratas de
Nurgle, por lo que seguro que acabe haciendo tres bandas para representar algo
todas estas locas aventuras en la ciudad de las sombras y en alta mar.
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