Para ver la primera parte, pinche aquí.
Después de un combate un tanto extraño, en el que habían ganado
sin perder a ningún miembro de la banda, pero no se sentían ganadores, aun había
algo que estaba cerca y les vigilaba. Concentrados en el mismo punto en el que
empezaron a luchar hacia unas horas, no se atrevían a volver al laboratorio, ya
que Sophet había huido y no se había encontrado su cuerpo para asegurarse de
que no volvería a atacar.
Tras ver a las
tropas enemigas, los alquimistas formaron, haciendo grupos pequeños para realizar
una marcha que desembocara en una carga brutal, para así acabar rápidamente con
el enemigo al igual que habían realizado anteriormente, pero esta vez querían
encargarse de que Sophet no huyese de nuevo.
Los Danakiles
dejaron que el neuromance avanzase solo frente al enemigo. Detrás el biopsista
vigilaba al Dasyastis junto a un guerrero Kerati, mientras tanto otro Kerati protegía
a un ballestero, el cual iba disparando con dificultad a las sombras que veía
avanzar hacia él, pero aun así no acertaba porque no se acercaban mucho, se habían
quedado en formación defensiva, para proteger a su líder, lo que hizo que todos
los alquimistas se lanzaran a la carga hacia el enemigo.
Tras unos arbustos
salió un ghoul y placo a un guerrero Kerati, que rápidamente consiguió una
buena posición gracias a su alabarda la cual manejaba con bastante facilidad
pese a ser pesada y grande. Viendo que el Ghoul estaba esperando una contra
para atacarlo, relajo su posición y sacó una jeringuilla con un contenido
verdoso, la cual se la clavo sin miramientos en el brazo, este producto
misterioso para el muerto viviente, hizo que su adversario empezara a tensar más
sus músculos y de repente lanzó un golpe brutal con la alabarda, el cual fue
parado por las cuchillas del Ghoul, pero casi no podía aguantar esa fuerza y
tuvo que retroceder.
Mientras tanto, el
grueso de la banda avanzaba considerablemente rápido hacia Sophet y sus muertos
vivientes, querían acabar rápidamente con él para así eliminar el hechizo que mantenía
con vida a sus títeres.
El biopsista
estaba algo tenso, se había librado del peligro en la anterior escaramuza, pero
no estaba seguro de poder contrarrestar la magia tan poderosa de Sophet si se
diese el caso en el que tuviese que defender a sus aliados. Sobre todo se
preocupo mas cuando mirando a su derecha, vio el combate del Kerati y el Ghoul,
algo no iba bien, ya que el Kerati tenía que haber eliminado pronto a ese
debilucho, pero cuando vio que un virote atravesaba el hombro del Kerati, miro
inquisitivamente al ballestero que estaba detrás, el torpe había fallado un
disparo tan claro, eso no daba buena señal.
Después de meditar la situación, el
biopsista ordenó al kerati que soltara la cadena del Dasyatis para que fuese
directamente a cazar a Sophet que estaba entretenido escondiéndose entre las
sombras y rodeado de sus lacayos. Dicho y hecho, en cuanto la brutal bestia sintió
flojear las cadenas se lanzó hacia delante a medio trote entre sus patas y uno
de sus brazos mientras que con el otro empuñaba una gran espada que la movía en
alto de un lado a otro.
Pronto llegó a la
altura del trono siniestro y pudo sorprender al hechicero de Acheron que no
estaba esperando a la poderosa bestia, lo cual le produjo una situación extraña
para él, debía actuar con rapidez y el espectro se encontraba lejos de él como
para protegerlo con su vida, así que mando a sus secuaces que acabaron
aniquilados con dos simples movimientos del Dasyatis que poseía una potencia
inhumana.
Al llegar al trono
la bestia agarro la parte superior para abalanzarse sobre su presa y darle un
golpe mortal en el pecho que mató instantáneamente al mago, todo surgió en cuestión
de segundos y los demás alquimistas que iban a cargar contra los enemigos, se
quedaron helados observando el poder de la criatura del laboratorio, ya que había
aniquilado a un hechicero muy poderoso, el cual se desvaneció en una masa de
polvo y desapareció. Esta vez, el trono seguía ahí, prueba de que se había
ido muy lejos y que tardaría en volver.
Las demás
criaturas, más débiles por la usencia del poder de su mago fueron
desapareciendo o rematadas por sus enemigos. Esta vez no les había hecho falta
plantear un combate serio, ya que había aprendido que los muertos vivientes de
Acheron caían pronto si su líder desaparecía.
Increíble gran batalla y mejor intro. Un saludo!
ResponderEliminarGracias por el comentario, me alegra que te haya gustado dicho informe de batalla, como dije la semana pasada intentare colgar mas a menudo.
EliminarUn saludo.