domingo, 15 de septiembre de 2013

Intercambio de golpes(Orkos vs Lobos espaciales)


Aqui os traigo una partida que jugamos a 500 puntos entre Lobos espaciales y Orkos, las unidades fueron las que veis y tampoco hubo mucho equipo especial.

"El ruido producido por el Stormraven era bastante disparatado para el gusto del jefe de batalla de los Lobos espaciales, se había despistado y no había podido ver si todos sus hombres habían conseguido bajar de la nave, debido a la suciedad que había levantado aquel cacho de chatarra que era pilotado por un inepto o por lo menos eso pensó el enfadado marine.



Únicamente tenía tres escuadras a su mando, dos manadas de cazadores grises y una solo de colmillos largos para dar cobertura si fuese necesario, no estaba a disgusto, pero hubiera preferido localizar el objetivo antes y lanzarse en una capsula de desembarco para entrar en acción y no tener que estar buscando. Aun así, el enemigo que buscaban no era un cobarde, al revés los orkos siempre les gustaba zurrarse por cualquier motivo y más si era contra Marines espaciales, pero esta vez parecía que habían pensado e incluso habían planteado una defensa del terreno o se habían despistado...

Una vez situado entre las ruinas, las dos manadas de lobos fueron analizando el terreno con los radares por si detectaban alguna presencia viva en esa tierra inservible, mientras tanto, la escuadra de colmillos se ubicó en colina en la cual podrían visualizar todo el terreno, pero también estaban muy descubiertos. Nadie veía nada, pasaban los minutos y el silencio era tan drástico que no les gustaba mucho a los lobos, no podían ni olfatear el rastro de los estúpidos orkos.

De repente, tras el sonido de unas pisadas torpes y bastas, un orko salió de su escondrijo y corrió hacia el medio de la calle, lanzó lo que parecía una mina y berreo frente a sus enemigos antes de salir corriendo a cubrirse, antes de que estallara la mina, los Lobos que estaban en alto dispararon varias ráfagas con sus bolter pesados para intentar abatir al temerario orko, pero no acertaron. Una vez formada una humareda por culpa de la explosión, un centenar de akribilladores empezaron a disparar hacia los marines, cuando el humo desapareció, una gran marea de orcos empezó a avanzar, eran muchos y querían llegar hacia el enemigo para plantarles cara. 



El líder de los Lobos espaciales decidió que la manada de cazadores grises que tenia al otro lado, dejara de disparar y fuese a cargar, los lobos acataron la orden encantados ya que su sed de sangre los volvía locos, no eran garras sangrientas, pero sabían pelear en combate cuerpo a cuerpo mejor que un marine normal. La unidad del líder se puso en cobertura esperando a que la unidad grande de orkos se acercase hacia los colmillos y pudiesen hacer una carga por sorpresa que aniquilara a la mayoría de los enemigos. 

El plan de los Lobos iba bien, hasta que un grupo de petatankez se subió a un edificio y empezó a disparar sus lanzakohetez, el líder se quedó asombrado cuando observó que unos pocos cohetes machacaban a la mayoría de los colmillos que estaban dándoles cobertura desde la colina. Su unidad más potente había sido arrasada casi entera...algo debían hacer. Después de pensar unos segundos el líder de los lobos decidió cargar, pero ya era demasiado tarde, se encontró de frente con toda una unidad de guerreroz orkoz y con el Kaudillo orko que iba armado con una garra de combate y una mega-armadura. Este rival iba a ser el más peligroso de todos.



En el otro extremo del campo de batalla, los cazadores grises se habían internado entre las calles para realizar una carga fallida que produjo una situación inesperada ya que la horda de orkos pudo cargar al reducido grupo y embestirlos, los rodeo, los machaco y poco a poco fue abollando las servoarmaduras.
La batalla era dura y difícil para los marines, ellos creían que podían acabar con todos los orcos sin problemas, pero lo único que hacían era matar a un orco para que otro ocupara su puesto, llegados a un punto, no sabían donde estaban, ni cuantos orcos estaban esperando para su turno, la desesperación y el cansancio empezó a notarse entre los Lobos espaciales.


Entre los edificios, un grupo de orkos se reía mientras acertaban al siguiente objetivo, habían machacado a sus enemigos en la colina y no eran capaces de herirlos gracias a que estaban muy parapetados, además veían como su líder iba caminando poderosamente hacia la unidad de cazadores grises que reculaban para protegerse en las ruinas del edificio de en frente, ellos al ver cómo iba la batalla no dudaban en continuar riéndose. Hasta que una ráfaga de bolter pesado acabo con uno de ellos y rápidamente volvieron a cargar sus lanzakohetez para seguir disparando.


Después de muchas bajas el líder de los Lobos y sus hermanos, pudieron acabar con la unidad de orkos que habían recibido con dureza, pero el Kaudillo esperaba su turno, así que sin dejarles respirar cargó contra ellos, disparando a quemarropa y destrozando extremidades de marines con su poderosa garra de combate. Por muchos intentos que ponían los Lobos era inútil, nadie podía atravesar la mega-armadura del gigantesco orko, por lo que él solito acabo con toda la unidad, quedando solo el jefe de batalla frente a él.


Minutos después, el grupo de orkos que quedaban en el otro lado, aparecieron en la esquina de la calle, viendo que solo quedaban tres marines, alzaron sus rebanadoras y fueron corriendo colina arriba mientras los dos colmillos largos disparaban sin miedo para acabar con el mayor número posible de orkos. Como si de un escudo invisible se tratase, los orkos llegaron en su mayoría hasta donde se encontraban los dos marines sin recibir heridas graves, por lo que rodearon y acuchillaron a sus enemigos violentamente, hasta su muerte.



El único miembro del grupo de marines que quedaba era el líder, no era consciente de ello, pero tampoco le importaba, sabía que tenía que matar a ese gran orko y después matar al resto de sus enemigos, daba igual que fuesen una centena. Pese a los intentos del marine por blocar todos los golpes del kaudillo orko, no pudo parar el agarre que le atravesó la pierna con la garra. Comenzó a desangrarse poco a poco e iba parando los golpes que podía, pero la mayoría iban destrozando la armadura, hasta que quedo tendido en el suelo medio muerto, el gigantesco orco rodeo el cuello del marine con la poderosa garra y apretó sin pensarlo, el silencio que se formó acabo con un montón de risas. Los orkos habían aniquilado a un enemigo que habían caído por infravalorar a sus enemigos."

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