lunes, 9 de diciembre de 2013

Rehen de su leyenda (Grifos vs Alquimistas)


La leyenda de un guerrero pesa y Sin Assyris lo sabia...Cada día le costaba más evitar los grupos que querían acabar con su banda y llevar su cabeza clavada en una lanza para mostrarlo en todas las aldeas de Aarklash. Esto no le inquietaba, lo que sí que le inquietaba era su situación actual, la cual era bastante negativa y peligrosa, su banda se encontraba en territorio enemigo, a mucha distancia de cualquier laboratorio aliado en el que se pudiese ocultar y recuperarse.

La banda alquimista llevaba meses deambulando por varios reinos en los que no conseguía establecerse y poder formar una base para realizar incursiones poco a poco, hasta conseguir un gran ejército con el que poder invadir cualquier región. Sus escasos hombres habían caído a lo largo de un centenar de escaramuzas, muchas habían sido emboscadas que habían sufrido, parecía que se había corrido la voz de que él estaba en esa zona y bandas de todas las facciones enemigas habían intentado acabar con su vida.


Después de perder a su biopsista, el único objetivo que tenia era sobrevivir, para ello había planeado una escapatoria hacia el sur atravesando todos los bosques de la zona sin dejar rastro, pero era casi imposible si cada pocos kilómetros un grupo armado los esperaba, el reguero de sangre que habían dejado desde donde empezaron era enorme. El último grupo que habían tenido como adversario fue un enorme grupo de Wolfens que había destrozado a la mitad de la banda, Sin Assyris tuvo que dejar ocho hombres atrás después de esa matanza, pero parecía que no encontrarían más enemigos, ya que llevaban un día sin oír a ningún grupo tras sus pasos.

...


Un grupo de Grifos dirigidos por la bella Mira había organizado una batida para encontrar a unos Alquimistas, pero tras una semana sin encontrar nada, se habían apostado cerca de un viejo chamizo por si se cruzaban en su camino. Mira ya había luchado muchas veces contra esta gente, pero nunca contra Sin Assyris, sabía que era un rival peligroso y lo respetaba, pero no lo temería jamás, confiaba en sus hombres y sabia que tenían una oportunidad de conseguir acabar con la banda completa de los Alquimistas.


Tras oír unos ruidos, el grupo de Grifos se sorprendió, unos pocos Alquimistas habían aparecido en frente suya sin avisar, parecía un accidente, porque los enemigos no atacaban, solo contemplaban a los Grifos con resignación. Uno de los fusileros no se lo pensó dos veces, apunto y disparo, un guerrero del alba cayó instantáneamente, el combate había empezado y no habría piedad entre los dos bandos. Unos por Merin y otros por Dirz, pero el objetivo era el mismo, matar para sobrevivir.


Después del revuelo inicial el grueso del bando de Dirz se encaró contra la infantería pesada de los templarios Grifos, esto fue un choque brusco y violento del que solo salieron dañadas las armaduras, pero los siguientes golpes sí que llevaron como objetivo cortes bastante graves, pero no impidieron a ningún guerrero seguir luchando. Sin embargo Mira acudió hacia el grupo de fusileros que estaban siendo acosados por un guerrero Kerati que había sorprendido en solitario a estos endebles humanos, pero Mira consiguió controlarlo.



En la zona de combates entre la infantería de ambos bandos ya se habían producido las primeras bajas, el inquisidor lanzó un castigo divino al enorme clon Centurus que fue partido por la mitad, este brutal golpe creó un silencio unos segundos y dejó a muchos guerreros helados sin saber como había caído ese gran clon. Tras un parón el combate siguió y los Alquimistas perdían en superioridad numérica, los guerreros Keratis estaban esperando refuerzos para aguantar las embestidas de unos templarios que se habían crecido con la caída del clon gigante.


Momentos más tarde, Sin Assyris apareció de entre la maleza y ordenó a gritos que uno de los Kerati fuera a luchar contra los fusileros que estaban haciendo mucho daño a los Alquimistas ya que nadie los tenia ocupados y podían disparar sin presión. Después de cargar el Kerati a unos fusileros que estaban cerca, Sin se unió al combate para dar apoyo al Kerati que se encontraba en el centro del conflicto.




Una vez que Sin Assyris se encargó del templario que estaba molestando al Kerati, este clon pudo realizar ataques más violentos contra los otros dos adversarios, lo que le llevo a hundir el cráneo a uno de los templarios con su gran alabarda. El inquisidor no se dejo impresionar y continuo plantándole cara a base de mandobles, pero eso no era suficiente para hacerle caer, ni a él ni a sus otros dos compañeros Keratis que aguantaban en la lejanía contra los fusileros y la mujer guerrera.


Mira temía por sus hombres, el fusilero que tenía al lado iba a caer en poco tiempo por las heridas, mientras pensaba esto el clon Alquimista clavó sus pesadas espadas en el pecho del pobre humano que cayó fulminado, ella aprovecho la lentitud del adversario herido y distraído para darle el golpe de gracia. "Podría haber matado a este clon antes"- Pensó la guerrera tras ver el cadáver de uno de sus hombres. Aun así los Grifos no tenían mucho tiempo para pensar, ya que el otro Kerati había arrasado con los otros dos fusileros y solo quedaban el inquisidor y ella para detener a esos clones que iban cargados de Mutageno por todo el cuerpo.


Mientras el inquisidor sobrevivía como podía, sin saber si estaba solo contra una banda entera de Alquimistas o no, su líder Mira cargó sin miedo contra el Kerati que tenia más cerca, entonaba un grito de batalla e iba con la espada en alto, solo quería acabar con ese maldito clon, pero el Alquimista movió con rapidez la alabarda y la empalo, atravesando todo su estomago. La mujer no podía creer que fuese a morir, pensaba que sería más rápida que aquel individuo, pero no había contado con el cansancio y las heridas de su cuerpo. Cuando el Kerati sacó la albarda la humana se desplomó en la húmeda hierba, había fracasado en su objetivo, lamentaba entre sollozos y dolor no haber podido complacer a Merin.


Finalmente los Alquimistas tenían rodeado al inquisidor que lanzaba golpes al aire para mantenerlos a distancia, pero un gran clon se le acerco por detrás y le estranguló con sus grandes brazos, el inquisidor mostró una cara de asombro mientras perdía la conciencia, la banda de Grifos no había podido parar a esas bestias nacidas en laboratorios de forma artificial, esto era un agravio contra Merin y no se lo perdonaría.


Sin Assyris miro a sus clones, les puso la mano en el hombro y les dio las órdenes pertinentes para organizarse y partir pronto, su aventura aun no había acabado, todavía tenían un largo camino que recorrer hasta tierras más seguras, además no sería la única banda que se encontrarían, por lo que no podían perder el tiempo. Aun así miró a su alrededor y maldijo la perdida de tantos hombres, sus últimos hombres...

4 comentarios:

  1. Me ha encantado. Sobre todo la forma en que lo has narrado. Muy didáctica y entretenida. Si estoy hasta por meterme en Confrontation

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    1. Gracias Fran! me alegro que haya sido un relato claro, pero por lo que mas quieras no te metas a Confron jajaja, Si Cool mini lo reedita ok, pero si no hay muchas marcas buenas pululeando por ahi.

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  2. Me ha dado hasta lastimica el Inquisidor ante la paliza skin que le ha caído XD.

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    1. Si, sin duda fue el MVP del combate, cuando me saco mi adversario un doble 6 me dejo roto porque veia que si aguantaban los Templarios y caia algun Kerati se me podia complicar todo. Pero bueno al final acabo con victoria para los Alquimistas, pero muy muy ajustada, es lo bueno de Confron que cada batalla es diferente.

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