La mañana empezaba y los primeros rayos de luz acompañaban las
pisadas de los Drunes que salían poco a poco de las catacumbas en el interior
del bosque oscuro, se dirigían hacia el principio del bosque ya que sus
exploradores habían visto un grupo de Alquimistas que merodeaban cerca de una
torreta fronteriza.
¿Qué querrán esos sucios bastardos
inhumanos, como se atreven a adentrarse en las tierras de Cernunnos?- se
preguntó enojado Wandyr.
Cuando llegaron a la zona de la torre
vieron que unas figuras se movían entre las rocas, quizás habría llegado el
momento de poner las cosas claras entre aquellos dos pueblos, uno que lo único
que quería era sobrevivir y conseguir recuperar a su líder Cernunnos, pero no podría
continuar si había pueblos como los Alquimistas que lo único que buscaban era
secuestrar bárbaros para realizar experimentos malignos con ellos. Esa gente quería
maltratar a su pueblo y Wandyr no lo iba a permitir.
Un clon gigante que parecía formar parte
de las tropas conocidas como Keratis estaba al mando del grupo, se llamaba
Cypher Lukhan, era el terror de los Grifos y se había propuesto ser el terror
de todos los demás pueblos, su enorme cuerpo, su brutalidad en combate,
acompañado del mutageno lo hacían casi invencible, se decía que ningún
adversario podría ganarlo en duelo individual, pero había uno que quizás si
pudiese ponerle en apuros, Cypher había venido a probar sus armas contra Wandyr.
El gigante Kerati alzo su espada y ordenó el comienzo de la escaramuza, sus hombres se movieron sin esperar más ordenes,
su adiestramiento era altísimo y sabían que hacer en cada momento, por lo que
el ballestero cargó el virote y disparó...Todo comenzaba, los Drunes aguardaban
en el bosque, se habían divido en pequeños grupos, esperando su momento, pero
cuando vieron que los Alquimistas seguían avanzando ellos no se quedaron atrás
y criaturas enormes como el minotauro o el formor avanzaron haciendo temblar la
tierra, esto solo excitó más a Cypher que emitió un grito para motivar a sus
tropas.
Mientras las dos bandas se acercaban, el
arquero Drune y el ballestero de Dirz mantenían su propia guerra particular
intercambiando disparos de un lado para otro, pero sin mucho éxito. Wandyr no
se sentía cómodo, pese a que tenía grandes guerreros junto a él, pese a que era
consciente de su brutalidad en combate, había algo en los ojos del psicópata de
Cypher que le dejaba una sensación de intranquilidad, pero en vez de echarle
para atrás, producían en él una extraña sensación de ir a conocer cuál era esa sensación
y destruirla a hachazos.
Todos miraban a los dos líderes, los demás guerreros cedieron
el momento de gloria para ver quien golpeaba primero y una vez realizaron la
carga, los demás se lanzaron hacia la presa que tenían en frente. La lucha
entre el Minotauro y el clon Centauro fue silenciada pese a la brutalidad por
cuatro golpes entre Cypher y Wandyr. Solo fueron cuatro golpes...Wandyr se
lanzó el primero con un brutal golpe que quedó en el aire y se puso a merced del
Kerati que lo empujó hacia atrás de una patada para luego partirle el pecho
descubierto con su enorme espada, luego segundos después clavó su lanza en la
garganta del bárbaro, estos dos cortes produjeron unas profundas heridas que
dejaron fuera de combate al Drune.
Tras la caída del líder Drune, un montón
de guerreros se quedaron paralizados mirando el cuerpo que yacía en el suelo.
Mientras tanto Cypher se pavoneaba dando vueltas alrededor del cadáver
observando el combate que tenia a un paso suyo entre un centinela Danakil y un
no muerto Drune, esperando como un cazador a tener su momento para adentrarse
en otra refriega, ya que había olido la sangre y no iba a parar hasta quedar
saciado.
En los alrededores una pareja de
perseguidores Drune se media con un guerrero del alba, los dos golpeaban la
armadura del clon pero sin hacer más que leves cortes y no había ningún síntoma
de debilidad en los movimientos del clon. Luego el Formor y un Karnagh se dedicaban a
combatir contra un clon Belisario y otro centinela, lo hacían de una manera muy
sobrada y esto produjo que el Karnagh cayera a manos del centinela con un
profundo corte en la garganta que con la espada hacha remato degollando por
completo al siervo de las tinieblas. El Formor recibió una profunda puñalada en
el estomago con veneno que lo fue debilitando poco a poco, hasta que cayó
rendido ante el poderío del Belisario que ignoró a su rival una vez cayó al
suelo y tenía convulsiones por el veneno que lo iba devorando a gran velocidad
en su interior.
Pronto el clon centurus acabaría hiriendo
al minotauro que luchaba desesperadamente con un furia imparable, pero que no parecía
amedrentar al clon que ágilmente paraba sus golpes hasta que vio el momento idóneo
para clavarle una de sus garras en el pecho, casi atravesando el duro torso del
minotauro contemplo algo sorprendido como la bestia seguía respirando y
empujando hacia delante para liberarse de esas garras y poder matar a su
enemigo. Pese a que intentó destruir a su adversario lanzado a la desesperada,
el minotauro acabó desangrado por las heridas producidas y acabó atravesado como
un cerdo en el fuego por las garras de aquella monstruosa criatura de los
laboratorios alquímicos.
Después de ver como los alquimistas
cargaban a los demás barbaros de la otra zona de la torreta de vigía, Cypher
resopló de aburrimiento, sus babas se quedaron pegadas a su sucia mascara por
donde caían poco a poco, era como un animal salvaje, las drogas lo volvían loco
y muchas veces no podía controlar su cuerpo. Miró de nuevo a su alrededor y vio
como un tembloroso arquero Drune lo apuntaba, este rió y expandió los brazos para
que el arquero tuviese más posibilidades de acertarlo, estaba desafiando a la
muerte, pero el arquero no dudo y disparó una flecha que se clavó en el torso,
este no sintió nada, por lo que se la arrancó y pese a sangrar avanzó para matar
a ese insensato.
Mientras tanto el no muerto conseguía
acabar de un hachazo con el centinela Danakil, su regeneración era casi
inmediata y pese a los múltiples cortes pudo aguantarse en su arma y no
desvanecerse. Su mirada algo perdida consiguió encontrar un punto donde prestar
toda su atención, el líder Alquimista estaba intentando matar a su compañero
pero no era capaz de golpearlo, estaba moviéndose lentamente mientras que el
arquero lo mareaba dando vueltas a su alrededor, hasta que una vez cansado, el
arquero clavó su daga en la espalda del Kerati el cual se derrumbó torpemente.
Cypher luchaba por sobrevivir, pero el veneno no lo dejaba respirar ni moverse,
pensaba que era magia, pero solo era veneno había caído en el truco más
primario de todos y moriría llevándose toda una vida de gloria por un ingenuo
flechazo.
El arquero Drune se mantenía como podía, había
sufrido varias heridas profundas en las piernas, pero había conseguido matar al
ballestero y al líder Kerati, aun así no era suficiente, los alquimistas
estaban arrasando a sus hermanos y ya eran pocos los que aguantaban las
embestidas de los hábiles clones. Se dio cuenta de que un clon gigante iba
hacia él, pero cuando se encontraba cerca y estaba a punto de disparar, el no
muerto que estaba mal herido lanzó un hachazo al costado del robusto clon que
bloqueó con facilidad el ataque y golpeó de un manotazo al que consideraba un
mero estorbo, el no muerto salió despedido unos metros. El arquero en ese
momento huyó hacia el bosque como pudo, no quería morir y debía avisar a los demás
Keltas. El enemigo se encontraba cerca...
Después de ver como se iba corriendo el
arquero, el Centurus se paró en seco y cargó contra el no muerto que lo
destripo con facilidad con sus largas y afiladas garras. Luego se acercó hacia
la piedra donde estaba el cadáver de su líder y lo cogió con delicadeza para
llevarlo al refugio, avisó con un gruñido al grupo que estaba golpeando con
brutalidad al único superviviente Drune que quedaba en el otro lado y
terminaron de destrozar el cuerpo inerte del humano.
Los Alquimistas habían recogido algún
cuerpo que serviría para experimentar, pero no habían capturado a nadie y la
muerte de Cypher Lukhan seria difícil de explicar en el laboratorio, uno de
los centinelas Danakil estaba más preocupado porque se pudiese revivir el
cuerpo de su líder que de sus heridas sufridas durante la escaramuza.
Tras una hora, el arquero pudo llegar al
campamento y casi sin fuerzas describir la trágica matanza que habían sufrido,
en seguida un grupo de jinetes y un sabueso fueron en busca de los Alquimistas,
nadie podía salir victorioso del bosque tras haber mancillado el nombre de
Cernunnos.
Buen informe de batalla.
ResponderEliminarTodas estas miniaturas de Confrontation las has pintado tú?
Gracias, si las he pintado yo, pero tengo mas a medio pintar o terminadas, como puedes ver en este pre-informe de batalla: http://labuhardillafriki.blogspot.com.es/2013/07/alla-donde-crecimos-moriremosmega.html
EliminarVoy poco a poco, porque tengo muchas miniaturas de Rackham para pintar.
Un saludo :)