lunes, 4 de mayo de 2015

Wandyr y su busqueda eterna (Drunes vs Sessairs)



Frio, viento, lluvia, que podía evitar que los Drunes siguiesen con su búsqueda de Cernunus, nada, absolutamente nada, o por lo menos eso pensaba su caudillo Wandyr. Llevaban mucho tiempo buscando a su líder, alguna pista que valiese para encontrarlo, su desesperación les había llevado a hacer tratos con todo tipo de poderes oscuros e ir hasta los sitios más recónditos de Aarklash.


La pista de esta vez no era más que otra pequeña escusa para salir a dar una vuelta, por lo que el mismo Wandyr en persona se dirigió hacia un extremo del bosque, donde habían encontrado unos exploradores una serie de cofres con tesoros y un extraño artilugio que parecía un objeto mágico, el cual podría dar más poder a los sacerdotes y así ampliar su búsqueda por todo el mundo. Dicha aventura solo era un paseo al que llevo un pequeño grupo de bárbaros, junto a su fiel minotauro y algunos no muertos que pudiesen asustar algún posible enemigo sin enfrentarse a ellos.

Wandyr se hundía en sus propios pensamientos, su mirada ya no era lo que fue, sus ganas de sangre disminuían, pero no podían cesar por el vacio que había dejado su líder, el demonio que los acompañaba y las ganas de sangre que traían los jóvenes bárbaros...Aun así, la fe que tenía en toda esta aventura eran bastante nulas, algo cotidiano, como ir a cazar, ya no sentía la adrenalina en su cuerpo, salvo si encontrase a un rival que pudiese plantearle algún reto.

Tras encontrar el claro, algunos bárbaros inspeccionaron la zona, el objeto brillaba y parecía que soltaba rayos desde la esfera que tenía en su parte superior, la zona era muy boscosa y no sabían si era una trampa o algo que algún mago se habría olvidado...Pero los Drunes no se detuvieron mucho a pensar, por lo que el grupo avanzó con cautela por todo el claro.

***


En el otro lado del claro, estaba un grupo de cazadores Sessair, habían traído a Kelen hasta allí para que inspeccionara un extraño objeto, un grupo de exploradores llevaban notando su presencia desde hacía semanas y después de encontrarlo se lo comentaron al mago. Kelen organizó a su guardia personal para poder ir hasta allí.


Tanto el mago, como otros druidas del clan estaban bastante interesados en conocer este objeto, algo bastante raro de encontrar en estos tiempos en la intemperie. Su grupo formado por un variopinto elenco de unidades especializadas en diferentes facetas de la protección del mago se desplegó lentamente por todo el claro, todo fue bastante rápido, pero el grupo entero se quedó paralizado tras ver al grupo de Drunes enfrente. Una pésima coincidencia...
  

Una serie de gritos hizo que los dos grupos se organizaran rápidamente, el cazador Sessair se escondió cerca de una zona boscosa y los demás avanzaron con una calculada distancia del enemigo, hasta que vieron cerca el objeto mágico y los dos grupos se lanzaron a por él. El centauro cargo hacia el objeto con una rapidez espectacular, pero al tocar el objeto la piedra se ilumino y la criatura desapareció.


Este hecho no supuso que los dos bandos de Keltas fueran a la carga, mientras algunas flechas lanzadas herían a unos guerreros que no se inmutaban, ya que deseaban llegar al combate cuerpo a cuerpo y despedazar a sus rivales más odiosos. Los muertos vivientes Drunes se escondieron  en el bosque para poder asaltar al cazador que no paraba de lanzar jabalinas y molestar al resto del grupo. 

Mientras que el grupo de Drunes avanzaba brutalmente contra los Sessairs que preferían aguardar y contraatacar, el caudillo Wandyr se dispuso a contemplar el objeto mágico, tenia respeto a algo tan poderoso y no quería caer en el mismo tropiezo que el centauro, por lo que lo tapó con una tela y guardó la posición para que ningún rival se acercara. Mientras sus ordenes resonaban por todo el claro, gritos duros y firmes que eran escuchados solo por sus fieles humanos, las criaturas estaban en una furia guerrera que rodeaba todos los combates que se veían.


El gigantesco minotauro fue rodeado con rapidez por varios bárbaros que estaban ansiosos por acabar con esa bestia, era un desafío que deseaban completar, lanzaban espadazos sin miedo, pero pese a que las heridas iban surgiendo en la dura piel del minotauro, este empezó a mover de un lado a otro su potente espada a dos manos, haciendo que el combate fuese bastante tenso. Unos metros más alejado, el formor se había abalanzado rápidamente contra el líder de los Sessairs, este sabía que si mataba al mago, sus rivales quedarían en desventaja, deseaba morir matando y eso iba a hacer hasta que el guardaespaldas gigante de Kelen paró los pies al demonio.


Tras una serie de intercambios realizados en las pequeñas melees de la escaramuza, un Sessair cayó, el guerrero Danu lo vio y su sangre empezó a vibrar, se trasformo en un guerrero Espasmo en pocos segundos, su cuerpo cambio, su fiereza y fuerza se vieron desmesuradas y un grito de guerra hizo helar la sangre a más de un guerrero que lo escuchó. Estaba preparado para luchar y por ello dejó de custodiar uno de los cofres, para lanzarse al ataque.


Después de un duro golpe, el formor hirió gravemente a Kelen, pero esto solo le distrajo ya que el gigante golpeó brutalmente al demonio y destrozó su pecho, el formor cayó y Kelen pudo sobrevivir a la ferocidad del Drune, pero viendo al minotauro de lejos tuvo que sacar fuerzas de dentro para no echarse atrás. El minotauro en una serie de golpes había acabado con sus enemigos, cuatro barbaros que estaban descansando en el más allá, pero sus heridas lo habían dejado muy mal parado.

Todos los guerreros se quedaron mirándose los unos a los otros, esperando quien daría el primer paso, el gigante obtuvo la bendición de Kelen para que fuese a matar a Wandyr, pero el primer paso lo dio el arquero Drune, que desde la lejanía del bosque disparo al guerrero Espasmo en una pierna y el veneno lo empezó a debilitar...El grito de dolor del Espasmo hizo que todos se abalanzaran al combate. El minotauro cargó al arquero que estaba frustrándolo a base flechas desde hacía un rato, por lo que se fue hacia él con una locura que atemorizó al débil rival, mientras que el gigante se enfrentó a Wandyr y el Karnagh se lanzó sin miedos hacia el dolorido guerrero Espasmo. 


Primero el minotauro lanzó un golpe brutal hacia la cabeza del arquero que falló por pocos centímetros, esto hizo que Kelen aprovechara y lanzara un golpe mortal con su guadaña hacia la bestia Drune. Wandyr que esperaba con malas intenciones al gigante lo sorprendió con un rápido hachazo que acabo incrustado en el pecho del gigante que no fue derribado debido a su gran fortaleza física, pero la confianza del héroe hizo que el gigante aprovechara y de un solo golpe lanzado con las últimas fuerzas del Sessair acabaran con el pecho de Wandyr abierto por la mitad, el caudillo acabó en el suelo y todos en silencio. 


El último combate entre el Karnagh y el Espasmo fue rápido, tan solo un intercambio de dos hachazos hizo que uno de ellos acertara y el otro cayera...El ganador fue el Sessair que aun envenenado seguía en pie, se había mantenido firme y había partido la cabeza de su rival con su hacha. Todos los grandes guerreros de la banda Drune habían caído en pocos minutos, la contundencia de los Sessair había sido tajante y no habían dudado, solo habían dejado unos pocos Drunes con vida, por lo que la victoria era ya un hecho. 



Kelen se acerco al extraño objeto mágico, no había dado importancia a los demás cofres con oro, por lo que quito la tela, deposito la mano y empezó a absorber la magia que contenía esa gran gema...Pero una sola flecha corto el flujo de magia, Kelen cayó envenenado y soltando espumarajos por la boca, el guardaespaldas del mago se inclinó para atenderlo, pero ya era tarde, su muerte era un hecho. El arquero Drune sonreía desde la lejanía, una sola señal suya y el resto de supervivientes del clan se retiraron hacia el interior del bosque con los cofres y el cuerpo mal herido de Wandyr.

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