viernes, 25 de agosto de 2017

El cometido de Allhox: 4º partida


La noche estaba echada en el campamento o eso pensaban, porque en el desierto del Caos nunca se sabía cuándo era de día y cuando era de noche, ni que día podría ser... Unas figuras aparecieron en el campamento, se trataba de un nuevo rey pútrido acompañado de un terrorífico señor de la plaga.

-"Me presento pútridos hermanos, soy Corruptus señor de Nurgle en este desierto del Caos, nuestro dios me ha traído hasta aquí para que os ayude a completar vuestra misión"- vomito las palabras el guerrero mientras mascullaba alguna mosca entre sus roídos dientes.

Khasrhak se levantó y susurro a su nuevo compañero: “yo soy el líder aquí y deberás obedecer mis deseos, aunque seas un futuro príncipe demonio y Nurgle te observe con malévolos ojos.”-zanjó el paladín mientras que Corruptus le miraba sin parecer inmutarse.


***
  
El ritual comenzó, los escasos conocimientos de Allhox sobre la magia y las indicaciones en los pergaminos que había conseguido le daban poca seguridad de como acabaría el ritual, pero debía hacerlo, necesitaba ayuda de su dios y era urgente.


En mitad del desierto del Caos, rodeando un tótem hecho por alguna tribu, ese era el lugar elegido, de los agujeros de la estatua empezaron a emanar unos humos azules, la atmósfera cambió y los tzaangors se pusieron nerviosos, aun así el líder de la banda no se puso nervioso y su desesperación le permitió continuar con el ritual.


Pasados unos minutos algo cambió, aparecieron unas figuras de entre el polvo en suspensión y el humo azulado, algo iba mal, los hombres y criaturas de Allhox se pusieron en guardia, sabían que el ritual debía ser terminado costara las vidas que costara. Por lo que se lanzaron si conocimiento de su enemigo y ello llevo a la gran sorpresa cuando vieron las figuras con más detalle: ¡eran la banda de Nurgle de nuevo!


Allhox no quería saber que pasaba detrás del tótem, su concentración era ciega y completa hacia su objetivo, pero todo se nubló en su mente cuando vio al gran grupo de Nurgle, había crecido y eso era una mala noticia, así que aceleró el proceso, agrupo toda su energía hasta quedar exhausto.


Cuando todo parecía complicarse como en anteriores ocasiones, una figura azul apareció de la nada cerca del líder de Tzeentch y cargó contra uno de esos mal nacidos de Nurgle. El combate espectacular empezó con una gran cantidad de golpes lanzados por la criatura misteriosa hacia el rey pútrido.



Aprovechando el despiste general de todo el combate, Khasrhak se plantó delante del agotado Allhox, una jugada brillante, sabía que si acaba con el de una vez todo se acabaría, pero tras el primer golpe se sorprendió, algo había cambiado en el acólito, paró el hacha con una sola mano desnuda, mientras aguantaba de rodillas el penitente dolor. Parecía que no iba a ser tan fácil como otras ocasiones, así que el paladín de Nurgle lanzó de nuevo su hacha con más brutalidad.


En un abrir y cerrar de ojos la criatura demoniaca que estaba luchando contra el rey pútrido vio que su amo estaba en peligro y de un solo golpe de puño mató a su adversario, cayó muerto al suelo y su casco revotó en solitario por la arena seca del desierto. Mientras el demonio corría a proteger a su líder, el nurglete que estaba en el interior del rey pútrido salió de su estómago, no se sabía hacia donde, pero podría multiplicarse y ser peligroso...


Por otro lado Kaelh seguía luchando rodeado de enemigos, un guerrero del caos se lanzó hacia él y todo se complicó, su esfuerzo tuvo que ser mayor y aguantar los golpes terribles que lanzaba su rival. Sabía que debía aguantar y esperar a que su amo acabara con la vida del líder rival. ¿Podría aguantar los espadazos del terrible guerrero?


Una vez que el señor de la plaga acabó con su rival se lanzó a la carga contra el líder, le parecía que Khasrhak no era suficientemente fuerte para acabar con el simple humano...Así que se acercó al mal herido Allhox y sin pensarlo le lanzó el golpe de gracia que no vio venir, una vez que cayó el líder, todos dejaron de combatir y los guerreros de Tzeentch salieron corriendo, otra vez...

***



Corruptus se acercó al paladín de Nurgle y le dijo mientras silabeaba: "Khasrhak es hora de que me des el mando a mí, soy un vil servidor del gran dios y podré hacerlo mejor que tú."

-"Mientras que me quede aliento y fuerza no te lo permitiré Corruptus, eso debes tenerlo presente en cada momento."-dijo Khasrhak agotado mientras empujaba al demonio que aún no se había apartado del cuerpo de su invocador.

2 comentarios:

  1. Sigo la campaña con ilusión y me está encantando. Muy chulo el duelo nurgle-tzeench, más aun con los fichajes.
    Un saludo

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    1. Espero que los dos eventos que queden, sean lo suficientemente epicos para cerrar bien la campaña :)

      El ogro taumaturgo dara mas juego en el futuro, de eso estoy seguro.

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