viernes, 23 de septiembre de 2011

Averland provincia del Imperio



Seguimos con el Imperio, con sus maravillosas y peculiares tierras, esta vez le toca el turno a Averland, una tierra muy prospera, la cual posee una riqueza igualada por pocas provincias del Imperio. Pese a tener una modesta población, esta provincia ha crecido principalmente gracias a que sus fronteras no tienen conflictos con otras razas enemigas, salvo con los orcos, los cuales les han invadido varias veces. Pero solo tienen ese frente abierto, los demás son aliados.

Tilea es una nación cercana con la que se llevan muy bien y con la que gracias a la compra-venta, han podido beneficiarse mucho los comerciantes de Averland. Sumando este factor a la prospera cosecha que tiene en toda la provincia, se podría decir que es una zona pacifica salvo raros ataques orcos.


Averland pese a tener una capital de lo mas poblada como es Averheim, el resto de ciudades o aldeas son menos pobladas que otras zonas del Imperio. Eso hace que haya más riqueza por habitante y siempre haya trabajo tanto dentro como fuera de sus fronteras.


Pese a que Averland puede destacar por sus viñedos, biblioteca o el templo de Verena, la cosa más importante que ha tenido esta provincia es la figura del Conde Elector. Su conde Elector fue Marius Leitdorf, digo fue porque tras la última invasión orca fue sorprendido su ejercito en número y destrozado en un duelo a muerte con el caudillo orco Vorgaz Mandibulahierro en el año 2520. Desde entonces no ha habido más Condes Electores.

Marius era considerado por los suyos un excéntrico o un loco, debido a que se tiraba días enteros encerrado en sus aposentos malhumorado, por algún motivo que nadie conocía. Pero no todo era malo en Marius, tenía muchas facetas buenas, era poeta, inventor, ingeniero, pintor y un gran espadachín. Llamaba mucho la atención, su genialidad tanto para las artes plásticas como para las marciales, su estilo con dos espadas era sin igual y pocos en el Imperio llegaban a su nivel en destreza.

Una de las insignias de Averland, que representa muy bien como es la sociedad, es su ejército. En especial la famosa Guardia de Von Kragsburg, estos sujetos se podrían considerar mercenarios por como trabajan y para quien. Pero en realidad tienen dueño y señor, por lo que son un ejército de alquiler el cual ha trabajado en muchas regiones del Imperio y los territorios enanos. Haciendo de escolta o limpiando los bosques de Hombres Bestia o algún peligro de las calzadas. Esto sucede por dos motivos, la falta de conflicto en su tierra, que se suma con su valentía y sus ganas de vivir aventuras. Pero esto no se nutriría tanto sino fuese por su obsesión por aumentar su riqueza. 



Los esquemas de color que usan los ejércitos de Averland son: Amarillo y Negro, estos colores son iguales a los usados por el Sacro Imperio Romano Germano. Por lo que para los amantes de la historia, si ya habían empezado a coleccionar el ejército del Imperio, porque estaba influenciada en la Alemania renacentista. Entonces es hora de empezar a pintar las miniaturas con este tono, que seguro que no les decepciona a muchos jugadores del Imperio. Por lo tanto, decir que es una provincia con gran carga simbólica, ya que recuerda a la Holanda Calvinista y a la Alemania Luterana por la forma de ser de la sociedad y su parecida historia.


jueves, 22 de septiembre de 2011

Culto a Morr


Hoy os traigo algo de trasfondo, de Warhammer Fantasy para variar un poco y porque ando liado buscando que esquema de los que hay, puedo elegir para mi ejército imperial.
Mirando órdenes de caballería, descubrí la existencia de unas cuantas órdenes destinadas a un dios llamado Morr. Este dios algo siniestro, es el dios imperial de la muerte. Si bien no es muy conocido, si posee un culto bastante importante en el Imperio, pero siempre de puertas para dentro.

El culto se dirige desde cementerios, que son sitios sagrados para los cultistas y donde es enterrada la gente de gran poder adquisitivo del Imperio. Los sacerdotes del culto, son personajes peculiares con un conocimiento oculto que no pueden desvelar a la gente corriente. También emplean la guadaña como instrumento de justicia de su dios.
Es una religión un tanto similar a la cristiana, ya que insiste mucho en la importancia de la muerte y de un mas allá, donde se puede seguir viviendo como en una segunda vida. También el respeto a los muertos es muy alto pese a que los Cazadores de Brujas no lo crean así, ya que piensan que estos religiosos, profanan cadáveres y  se inician en rituales con sacrificios humanos de por medio.

Pese a que no tengan la simpatía de los Cazadores de Brujas (aunque, ¿quien la tiene en el Imperio?), el culto posee una o dos ordenes de caballería. Dependiendo, si se diferencia entre los Caballeros de Morr y los Caballeros de la Rosa Negra. 
Los primeros son considerados como los repudiados del Imperio, los cuales trabajan sin hacer mucho ruido y que no haya noticias sobre ellos. Son caballeros con un tono negro en toda la armadura como de luto y algunos llevan encima una especie de túnica o algún manto que les cubre la cara.

Los segundos son una orden que se fundó durante la Plaga negra que destrozó el Imperio. Ellos han salvando a mucha población de los ataques constantes de los Skavens. Sus colores son el rojo y negro y muchas veces su armadura es plateada.

Indagando por Internet, me ha parecido curioso ver que hay algunas personas que usan este esquema de colores en su ejército y pese a ser un tono un poco monótono para la vista, queda muy bien por el trasfondo que lleva detrás. Así que os pongo algunas imágenes como ejemplos del verdadero Culto a Morr.


1º ejército:










2º ejército:




Imperio

viernes, 2 de septiembre de 2011

Batalla en el corral (Grifos vs Sessairs)


Hoy voy a romper la rutina, con un jugoso enfrentamiento entre dos bandas de confrontation, los Grifos de Akkylannia y los Keltas Sessairs. Este informe y otros cuantos más estaban guardados en la recámara y me he decidido a ir  sacándolos a la luz, que había algunos que estabais deseando ver más escaramuzas de confron. 



Bueno era una batalla a unos 300 puntos sino me equivoco, la banda de grifos (la mía), la había diseñado para chocar y aguantar con los Templarios, mientras los arcabuceros hacían la diferencia y el Pretoriano+ Kyrus destrozaban al enemigo con su fuerza bruta.

El terreno se veía mal para el disparo y los Keltas tenían un scout, dos arqueros, dos gigantes, algo de bárbaros veteranos y un mago con un combo para blindar a su héroe gigante, (parecía un reto matar a ese jefe).


Según empezó el primer turno el scout me cargó a uno de mis fusileros, y mis disparos fallaron...los demás templarios avanzaron en forma de muro para proteger a Kyrus y al exorcista. En el otro grupillo, se había quedado el Pretoriano rezagado, esperando a ver como se desarrollaba el combate entre el fusilero y el scout. Después los dos Templarios que sobraban fueron a la caza de un arquero Sessair que andaba por detrás.






 Después de que los Sessairs andaran con cuidado entre los muros, para evitar cargas o disparos enemigos, abrieron una brecha en el muro de Templarios y dividieron el grupo, produciendo un montón de melees en poco espacio. Varios Templarios y el Exorcista dejaron solos a Kyrus y un Templario, esto se ponía feo, porque pronto vendría el jefe Sessair y su mago para protegerlo.


Tras unos cuantos choques de espada, parecía que eso era lo único que iba a servir para abrir camino al futuro ganador, ya que ni las flechas ni la pólvora acertaban en ningún blanco, tan solo se cruzaban entre los combates enemigos. El Pretoriano se había encargado de vengar a dos fusileros caídos por el scout, que había hecho ya su parte del juego. Junto a él uno de los Templarios volvía para entrar en ese corral de sangre, donde sabían que seguramente no saldrían con vida.


Después de cargar el héroe gigante al Pretoriano y que se iniciara un combate épico entre ellos dos, el compañero Templario que se había unido. No se sabía que podría pasar pero no pintaba nada bien para ninguno de los participantes.
Con el paso del turno y de los combates, las melees fueron haciéndose más pequeñas y muchos hombres caían por desgaste, el número de heridas que cargaba cada individuo era bastante alta, esto les impedía seguir levantando la espada.




Tras un cruce de golpes, Kyrus cayó junto al Gigante que lo acosaba a golpes y un veterano bárbaro también. Dichas muertes fueron en vano para el bando de los Grifos, pero en la melee de al lado, los Grifos habían salido algo mejor parados, sobreviviendo únicamente el Exorcista que se disponía a cargar al mago, pese a estar gravemente herido. 
Mientras el Pretoriano y el campeón seguían su duelo épico, los dos bastante críticos apunto de caer rendidos seguían blandiendo sus armas con la poca fuerza que les quedaba. Pese a destrozar la carne del Gigante varias veces, el Pretoriano no salía de su asombro, ya que una extraña magia sanaba rápidamente los cortes sufridos.
A lo lejos un tímido Templario salió de improvisto de entre una empalizada y fue a correr hacia los arqueros, como si de un granjero intentando coger a un pollo después de degollarle se tratase.



El triste final fue duro para los dos bandos, ya que la guerra siempre es dura, pero en esta se había perdido casi toda. El bando Grifo había quedado en pie el Templario que fue tras los arqueros, matando a los dos, pero sus compañeros cayeron en el último turno, el Exorcista por el golpe poco ortodoxo de la vara del mago (fue una muerte patética para su honor) y el Pretoriano cayó de un golpe seco del gigante, que terminó partiendo la armadura y dejo sin fuerzas al humano.


Cuando el Templario se aproximó al corral, paró en seco, solo veía cuerpos y cuerpos de ambos bandos, no se imaginaba como en tan poco espacio podría haber tanta muerte. Al fondo veía al mago y al gigante que se retiraban con tranquilidad, parecían agotados, pero satisfechos, habían conseguido matar a un Pretoriano. Para ellos era un honor haber conseguido abrir una lata tan dura.